Aulas inteligentes, un nicho de oportunidad para constructores

La universidades buscan habilitar sus espacios de trabajo con nuevas herramientas, decisión en la que los encargados de obras pueden intervenir.
CIUDAD DE MÉXICO — Cada vez más universidades y escuelas buscan habilitar sus sitios de estudio con tecnologías que les permitan adaptarse a los nuevos paradigmas de la educación, y en ese sentido, constructores y arquitectos tienen la oportunidad de involucrarse en el diseño de aulas inteligentes.

“Cada vez más las universidades habilitan nuevos espacios de trabajo con nuevas tecnologías. Espacios hechos para habilitar o empujar que los alumnos y maestros colabores y convivan. El constructor tiene peso en la elección del tipo de tecnología que se va implementar”, dijo en entrevista para Obrasweb.mx, el product manager de Comunicaciones Visuales de Ricoh, Jorge Elizondo.

El paradigma educativo ha cambiado, sin embargo, el concepto del salón de clases no ha sufrido modificaciones desde hace más de 100 años, por lo cual los directivos de instituciones educativas buscan prioritariamente implementar soluciones que ayuden al aprendizaje de los alumnos, indicó.

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Un aula está conformada por cuatro elementos: maestros, estudiantes, las herramientas de aprendizaje y el contenido de la clase. Este último factor es el que ha sufrido más cambios en los últimos años, pues pasó de ser análogo a ser digital, por lo cual las herramientas para hacer más fácil el aprendizaje también deben transformarse.

Un salón de clases inteligente es aquel en el cual las necesidades de estos cuatro elementos son cumplidas e integradas por medio de la tecnología.

“Mientras mejor cubramos las necesidades del profesor y el estudiante con mejores herramientas tecnológicas para dar la clase y con mejor forma de administrar y acceder al contenido, mejor va a ser la experiencia de aprender”, señaló Elizondo.

Infraestructura indispensable

Entre las herramientas que se integran a un aula inteligente están el uso de pizarra interactivas digitales, proyectores de video de emisión corta, software de gestión de contenido, tablets y laptops, así como sistemas de videoconferencias que faciliten la participación remota en clase.

Para instalar un aula inteligente, la escuela debe cumplir con una sólida infraestructura de red, casi todos los dispositivos están conectados a internet, así como una robusta red eléctrica. Además, estos espacios requieren de un diseño de acústica e iluminación que facilite el aprendizaje.

En el caso de universidades más antiguas como la Universidad Panamericana o la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se requieren remodelaciones para poder instalar aulas inteligentes, señala el ejecutivo.

El modelo de negocio

El costo del equipo de un aula inteligente puede llegar a costar 200,000 dólares, lo cual descapitalizaría a las instituciones educativas, por lo que Ricoh recomienda utilizar un modelo de renta, lo que reduce el riesgo financiero para las escuelas.

El hardware que se instala en cada aula se adapta a las necesidades de cada centro. Sin embargo, un costo promedio por rentar este servicio es de 5,000 dólares al mes, según Elizondo.

El concepto de aula inteligente no es nuevo, no obstante, lo que predomina son fabricantes que vendes tecnología propia, pero no ofrecen un concepto integral hardware-software.

“Es imposible encontrar un fabricante que tenga todas las tecnologías que necesitas. En ese aspecto Ricoh es un fabricante interesante; mucho del hardware que presentamos no es nuestro y no importa. Nosotros actuamos como un integrador de tecnologías de terceros”, abundó Elizondo.

El ejecutivo indicó que con frecuencia no son las instituciones educativas quienes llegan directamente con las tecnológicas para adquirir el servicio, sino los constructores, quienes solicitan asesoría acerca del mejor equipamiento que cumpla con las necesidades de su proyecto.

De acuerdo con Elizondo, Ricoch está en conversaciones con universidades públicas y privadas de la Ciudad de México y Puebla para instalar aulas inteligentes. Además, también tiene negociaciones con universidades de Colombia y Puerto Rico.

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