Del campo a la construcción

Llegan de Dzitás para colaborar en la obra en Montejo.
En la empresa Proser una importante tarea en la construcción de carreteras está en manos de un grupo de unas 15 personas, que además tienen asignada una costosa maquinaria importada, de alta tecnología.

Ese equipo no está formado por especialistas ni técnicos universitarios, más bien es gente que antes de integrarse a esa tarea realizaba trabajos en el campo. Tienen baja escolaridad y desconocían la existencia de un aparato como el que ahora usan para construir carreteras.

Y todos son de Dzitás, un pequeño municipio próximo a Chichén Itzá que hace unas décadas marcaba el fin de la carretera que comunicaba a Mérida con localidades de esa zona.

Dzitás era punto clave en la red ferroviaria del Oriente cuando largos convoyes recorrían el Estado llevando cargas de maíz, ganado y otros productos así como a cientos de viajeros. Ahí la vía del ferrocarril se dividía, una llevaba a Valladolid y otra a Tizimín.

En Proser ese equipo de trabajadores tiene la tarea de colocar la capa final de concreto asfáltico en las nuevas carreteras. Lo hacen utilizando una enorme máquina conocida como pavimentadora o “finisher”, que avanza lentamente mientras deposita su carga con una temperatura de 142 grados.

Esa es una de las partes riesgosas de la tarea, manejar ese material caliente en extremo. Ese aspecto produce también que el oficio sea particularmente molesto porque además del calor que predomina en Yucatán hay que soportar el que emana de la máquina y de su contenido.

Álvaro Iturralde Matos está encargado de operar la “finisher”, tarea que realiza desde hace 16 años. Es originario de Dzitás, y hace dos décadas se incorporó a la industria de la construcción, a instancias de sus hermanos, quienes también son operadores de maquinaria pesada.

Dijo que con el tiempo se fueron agregando al grupo otros trabajadores de Dzitás, a los cuales se les capacita.

El grupo lo componen 18 obreros, y la última tarea que realizaron fue repavimentar el Paseo de Montejo y una sección de su prolongación.

Cuando están en acción, Iturralde Matos conduce la máquina, está atento a la velocidad y a las ramas y cables en el camino. Delante de la “finisher”, pegado a ésta, avanza un camión de carga que le suministra el concreto asfáltico.

En otras secciones de la máquina hay dos “tornilleros” que operan palancas y manivelas para regular el espesor y el ancho del material que depositan.

Otras tareas

Otros operadores son los “rastrilleros”. Su labor es alinear las orillas del pavimento, quitar “rebabas”, hacer empates y agregar con palas material extra cuando esto es necesario. Hay además “colilleros” que retiran desperdicios de las uniones del pavimento.

Otros obreros se encargan de unir la vieja carpeta asfáltica con la nueva, o bien operan el rodillo y la aplanadora de neumáticos utilizados para compactar el material.- Hansel Vargas A.

Equipo Dzitás | Tareas que realiza

Sus integrantes fueron ascendiendo hasta dominar las tareas que tienen a cargo.

La temperatura

Uno de ellos pasa el tiempo introduciendo un termómetro en el material caliente recién depositado y verifica que tenga la temperatura requerida.

Hay otro que va sumiendo una vara metálica al concreto depositado para constatar su consistencia. El material se maneja con temperatura de 142 grados y se vierte formando una capa lisa, casi uniforme. Con rastrillos, palas y herramientas se eliminan desperfectos.