INSPECCIONES PARA DETECCIÓN DE HUMEDAD EN TECHOS

La humedad atrapada por debajo de un sistema de impermeabilización en los techos tiende a desplazarse desde su punto de entrada. Por esta causa, no es raro que las ampollas, grietas y roturas ocasionadas por la humedad estén a cierta distancia del punto donde ocurrió la infiltración. Por esto se han creado varios métodos para la localización de puntos de infiltración. Para ello se utilizan técnicas fotográficas de infrarrojo, dispositivos nucleares o electrónicos, o algunas variantes de esos sistemas. Cada método posee ciertas ventajas y desventajas, pero todos son eficaces cuando se aplican correctamente.

En el método de fotografía infrarroja, durante la noche se toman fotos del techo desde un helicóptero. El calor del vapor de agua que escapa por los puntos de infiltración queda registrado en la película del infrarrojo.

En el método de fotografía infrarroja, durante la noche se toman fotos del techo desde un helicóptero. El calor del vapor de agua que escapa por los puntos de infiltración queda registrado en la película del infrarrojo.

En los métodos nuclear y electrónico se recurre a diversos medios para localizar la humedad en el techo, pero los procedimientos son iguales. Lo primero es elaborar un dibujo a escala del techo, en el cual aparezcan todos los elementos prominentes, equipos instalados, etc. Luego se traza una cuadrícula sobre el dibujo y, con base en ésta, se traza una cuadrícula equivalente sobre el techo, sea por medio de cordeles (reventones) o de pintura. En el siguiente paso, un equipo de trabajadores cualificados toma lecturas con un detector de humedad (higrómetro) en todas las intersecciones de la cuadrícula y anota los datos correspondientes. Al mismo tiempo se efectúa una inspección visual del techo y se anotan cuidadosamente las observaciones. Más tarde, un especialista evalúa los datos y compensa los efectos de hasta nueve factores diferentes que pueden influir, como el espesor de la capa de grava, el tipo de construcción del techo, etc.

Después, la información procesada se vierte en un plano final del techo, de modo que se obtenga una clara idea de las áreas dañadas por la humedad, vías de flujo de ésta por debajo de la membrana impermeabilizante, los porcentajes de humedad en el techo, y la ubicación de ésta. Luego, mediante ese plano, se determina dónde es necesario sustituir el recubrimiento, cuáles son las áreas donde basta una reparación, y a cuánto asciende el presupuesto necesario para dar mantenimiento al techo o para sustituirlo sección por sección, conforme sea necesario.

Las inspecciones de detección de humedad son muy útiles para economizar energía y elaborar un buen plan de mantenimiento.
Fuente :civilgeeks.com